Matrimonios

MANUEL se despierta en casa con una resaca monumental.
Se esfuerza en abrir los ojos, y lo primero que ve es un par de aspirinas y
un vaso de agua en la mesita de noche.
Se sienta y ve su ropa toda bien limpia y planchada frente a él.
Manuel mira alrededor de la habitación y ve que todo está en perfecto orden
y limpio. El resto de la casa está igual.
Toma las aspirinas y ve una nota sobre la mesa:
"Cariño, el desayuno está en la cocina, salí temprano para hacer unas
compras. Te quiero."
Así que va a la cocina, y ahí estaba el desayuno y el periódico del día
esperándole.
Su hija también está en la mesa, desayunando.
Manuel le pregunta,
"¿Hija , qué pasó ayer por la noche?"
Su hija le contesta:
"bien, pues volviste después de las 3 de la madrugada, borracho. Rompiste
algunos muebles, vomitaste en el pasillo y te pusiste un ojo morado cuando
te diste contra la puerta."
Confundido, Manuel pregunta:
"¿Y cómo es que todo está tan limpio y ordenado, y el desayuno esperándome
en la mesa?"
Su hija contesta:
"Ah, eso!... Mamá te arrastró hacia el dormitorio y cuando intentó sacarte
los pantalones, tú gritaste:

¡¡¡... "SUÉLTAME MALDITA MUJER ... SOY CASADO...!!!"

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Le pregunta una mujer a su marido:
Si un león me atacara a mí y a mi madre, ¿a quién salvarías primero?
Pues, al león.

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Un periodista le hace una encuesta a una señora:
¿Cuántos hijos tiene?
Tengo 10, contesta la señora.
¿Cómo se llaman?
Bernardo, Bernardo, Bernardo, Bernardo, Bernardo, Bernardo, Bernardo, Bernardo,
Bernardo, y Bernardo.
¿Todos se llaman Bernardo?, pregunta el hombre asombrado.
Sí.
¿Y qué hace cuando están jugando en el patio y quiere que entren a la casa?
Grito: ¡Bernardo!, y todos entran.
¿Y cuando tienen que comer?
Digo: ¡Bernardo! y todos vienen a la mesa.
¿Y cuando quiere hablar con uno en particular?
¡Ah, eso es diferente! ¡Lo llamo por su apellido!

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La señora le comentó a su esposo:
Ese que entró es Juan, pero esa no es su esposa.
No, es una amante que él tiene, dijo el hombre calmadamente.
La mujer comenzó a criticar la actuación de su amigo, y el esposo la paró en seco diciéndole:
No te metas en esos asuntos, deja que los otros vivan su vida.
Los esposos siguen cenando, cuando se acerca a ellos una chica guapísima que le dice al marido:
Oye, me dejaste esperando ayer.
Sí, se me presentó un problema, pero yo paso por tu casa hoy.
Okay, nos vemos, dice la chica, retirándose de la mesa ante el asombro de la esposa, quien le preguntó en seguida a su marido:
Y ésa, ¿quién es?
Esa es mi amante, le aclaró el hombre.
La mujer se puso como el diablo, y comenzó a decirle improperios al marido, pidiéndole hasta el divorcio.
No hay problema, yo te doy el divorcio. Pero recuerda que la casa, el auto y el negocio están a mi nombre. También vete olvidando de los viajes a Europa y de las tarjetas de crédito, tus spa, el terapeuta, las compras en N.Y., la casa de playa, tu BMW, el chofer y la pensión de tu mamá.
La mujer se calla, y luego de analizar la situación, le dice al esposo:
La amante de nosotros es más bonita que la de Juan, ¿no?